MARÍA CON FORTALEZA Y FE
En este artículo tratremos otras dos virtudes de María: Fortaleza y Fe.
CON FORTALEZA. Jn 19,25
Nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica, que la fortaleza “asegura en las dificultades la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien. Resistir las tentaciones y superar los obstáculos” María, al pie de la cruz y destrozada por el dolor, miraba a su único hijo torturado, crucificado, humillado siendo inocente. En algunas películas y obras de teatro donde se representa la pasión de Jesús, presentan a María arrastrándose por el suelo en el calvario, sin consuelo, casi sin esperanza. No dudo que estuviera destrozada por el dolor, pero la Biblia dice que estaba “de pie junto a la cruz” con la fuerza que le dio el Espíritu Santo quien le permitió seguir hasta el final el proceso de su Hijo. Aun así, sigue ella con los apóstoles acompañándolos, orando con ellos, como lo muestra el libro de los Hechos en el día de Pentecostés y esperando que se cumpla la promesa de su Dios. Como María, pidamos al Señor que nos fortalezca para no desfallecer en el seguimiento de Cristo, en el servicio a los demás y podamos superar las pruebas mas fuertes con la frente en alto y confiando en su promesa de salvación
MUJER DE FE. Lc 2,34-38
“Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos” Heb 11,1
María cree contra toda esperanza, cree el anuncio del ángel Gabriel: serás madre sin conocer varón; cree en la maternidad de su prima anciana, cree en que su hijo ayudará a los novios de Caná; cree que su hijo se levantará de la muerte, cree que estará sobre ellos la fuerza que viene de lo alto, por eso está orando con los apóstoles en Pentecostés. La fe es mas que solo creer en algo, la fe es creer en alguien. María es el ideal de la fe que confía en Dios contra toda esperanza. No es creer que Dios me ayudará, pero voy a comprarme un numero de lotería “por si acaso”, no es creer que Dios tiene poder pero el brujo de la esquina sabe bastante y además Dios dijo “ayúdate que yo te ayudare” (no se de donde sacaron eso). La fe no es solo rezar, es actuar y vivir conforme a esa fe que proclamo, es creer que Dios abre las puertas pero yendo a tocar esas puertas. La fe es sobre todo obedecer lo que Dios manda, ya que creemos fielmente que no miente y que su voluntad es lo mejor para mí. Es decir con certeza: Dame la Fortaleza para cambiar lo que puedo cambiar, Serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar y Sabiduría para reconocer la diferencia.

