ENUNCIADO DE LA MISIÓN PERSONAL I
1. Escucha Ambas Partes Antes De Juzgar.
Recuerda que toda la verdad está solo en Cristo, todo lo demás es parcial, es incompleto, necesita complemento. Todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario y todos tenemos derecho a la defensa. Así que antes de juzgar, debes oír a todos los involucrados en la situación, porque es difícil ser imparcial si estamos involucrados. Si quieres hacerte una idea real de lo que pasa, debes escuchar a ambas partes. “Examínenlo todo y quédense con lo bueno” 1 Tes. 5,21.
2. Pide Consejo A Los Otros.
Decía Santa Teresa de Ávila: “mientras más consejos pido, más estoy segura de no equivocarme”. Siempre es bueno tener la opinión y el consejo de aquellos que caminan con nosotros y han pasado por situaciones parecidas. ¡PIDAMOS CONSEJOS A QUIENES HEMOS VISTO TRIUNFAR! ¡NO A QUIENES HAN FRACASADO! Por ejemplo si te vas casar, debes ir a alguien con muchos años de casado, no a un divorciado o divorciada. Los fracasados siempre te dirán que no se puede, los triunfadores te dirán cómo se puede. Pero hace falta ser humilde para aceptar que necesito de los demás. Pidamos al Señor que nos de la suficiente humildad para reconocer a los triunfadores que nos darán luces para obtener el éxito y aprender de ellos.
3. Defiende A Los Que No Están Presentes...
...Ellos harán lo mismo contigo, cuando tú no estés. Eso es muestra de fidelidad y amistad sincera. No esperes a que tu amigos estén presentes para hablar bien de ellos, hazlo cuando no estén y defiéndelos si alguien no los comprende. Repito, todos tenemos derecho a la defensa, y si esa persona no está para defenderse, hazlo tu.
4. Lucha Mientras Esperas.
Hay una frase muy hermosa que reza: “Trabaja, como si todo dependiera de ti y espera como si todo dependiera de Dios” Cada quien tiene su parte, yo hago la mía y Dios hace la suya. Aunque parezca que no tiene sentido, que no tiene solución, que es inútil seguir, que estamos cansados de andar, lucha, insiste, persevera todo el tiempo, que Dios hará su trabajo cuando le corresponde, a su tiempo, que además es perfecto. Ni antes, ni después. Pero tampoco creas que todo depende de ti, recuerda que la parte mas importante la tiene el Padre celestial, quien suple toda nuestra necesidad y sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos.



mercedes dijo
bonita la niña
15 Julio 2005 | 06:42 AM